Caída al vacío, la sacudida hípnica del descanso

Abr 25, 2021 | TE INFORMAMOS

Una sacudida intensa, el mayor vértigo que hemos sentido en nuestras vidas y un despertar brusco, empapados en sudor. Así es soñar con una caída al vacío. Uno de los tipos de pesadilla más recurrentes y temidos por los durmientes (hasta el 95% de las personas lo ha experimentado al menos una vez en su vida).

Aunque siempre hay que tener en cuenta que el análisis a posteriori de los sueños es tremendamente subjetivo y está abierto a decenas de interpretaciones, existen una serie de significados que podríamos considerar veraces.

Soñar con caer al abismo…y de nuestra propia cama

Soñar con que caemos al vacío nos crea una ansiedad aguda, viva y penetrante, hasta el punto de hacernos despertar de improviso. Pero, ¿por qué nos ocurre esto? ¿Existen factores externos que ayudan a padecer estos sueños a los que podríamos considerar pesadillas?

De manera repetida, el sueño relacionado con la caída al vacío normalmente contiene los siguientes escenarios o situaciones: vamos caminando por algún lado, nos encontramos con algún tipo de abismo o, sin desearlo, el suelo desaparece sobre nosotros, cayendo al vacío. Durante esa caída, que normalmente tiende a la suspensión de la gravedad (es decir, caemos como en los dibujos animados), se produce un despertar instantáneo, intenso y entre sudores. Como si hubiéramos caído de verdad, el corazón nos late a mil revoluciones, estamos asustados y nos cuesta recuperar la respiración normal.

Lo más raro de todo este proceso, es que de alguna manera sabemos que estamos en medio del sueño. Es por ello que nada más despertarnos, la sensación que tenemos es la de estar cayendo de la propia cama…hasta el punto de que muchos durmientes lo sufren de verdad.

Soñar con que caemos al vacío tiene un nombre médico y/o científico: mioclonía hípnica. Una situación que la ciencia relaciona con una especie de trastorno que sucede en la transición entre la vigilia y el sueño.

Causas que influyen en este tipo de sueño

– Si alguna vez te has parado a analizar este fenómeno, te habrás dado cuenta que soñar con que caemos por un abismo suele producirse en los primeros minutos del sueño. ¿Por qué? La explicación más científica que hemos encontrado es la siguiente: al acostarnos, se produce una especie de descompensación entre el sistema vestibular y el sistema cinestésico. Es decir, entre nuestros oídos y los elementos que nos hacen conscientes de nuestros propios movimientos. Al parecer, mientras el cuerpo se va a adaptando al hecho de que estemos acostados de manera horizontal, se puede producir una demora en el procesamiento de esta situación, lo cual lleva a nuestro cerebro a despertarnos con la sensación de caída al vacío. Curioso, ¿verdad?

– El estrés también puede ser el causante. Mucho hemos hablado en el blog de Maxcolchon sobre la influencia del estrés y la ansiedad en nuestro descanso. Y las sacudidas hípnicas no iban a ser una excepción. Normalmente, este fenómeno guarda bastante relación con el estrés, ya que puede suceder con mayor probabilidad cuando nuestro cerebro recibe mayor actividad. Mientras el cortisol trabaja, nuestras preocupaciones siguen ocupando nuestra mente y las ondas cerebrales no conocen límites, nuestro cuerpo intenta relajarse de manera paralela. Esta descompensación entre un cerebro a mil y un cuerpo relajado, origina esta sensación de caída y posterior alarma.

– Puede estar causado por la toma de ciertos medicamentos. Las sacudidas hípnicas también pueden estar originadas por el uso de algunos medicamentos de índole antidepresivos. Inhibidores de serotonina como el escitalopram ayudan a la aparición de estas sacudidas oníricas.