Beneficios de dormir junto al mar

Ago 4, 2021 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

Es posible que descubras este hecho gracias a este artículo. Pero te podemos asegurar que está basado en estudios científicos como este: vivir y dormir junto al mar dispone de innumerables beneficios para nuestra salud y descanso.

A los motivos obvios como el contacto con la naturaleza, la posibilidad de pasear o hacer deporte en un entorno tan maravilloso o las alternativas de ocio que un contexto así te ofrece, hay razones de salud. Vivir en la playa supone comer menos alimentos procesados o carnes rojas y alimentarse con pescados y mariscos. Vivir en la playa supone menor nivel de estrés. Y vivir en la playa supone dormir mejor.

Los 8 beneficios que vivir junto al mar aportará a tu salud y descanso

 1. Relaja tanto el cuerpo como la mente

Existe un concepto en psicología denominado “espacio azul”. Como ya deducirás, está formado por elementos como el cielo o el mar. Siguiendo esta premisa, nuestro cerebro reacciona de forma positiva a esos elementos azules. O lo que es lo mismo, tiende a relajarse cuando observa la inmensidad del mar. Y si a esa imagen visual le añadimos el sonido propio de las olas, nuestro cerebro lo acaba asociando al descanso y a la relajación.

2. Es bueno para nuestro estado de ánimo

Si seguimos el punto anterior añadiendo cómo el yodo de la brisa marina equilibra nuestros niveles de serotonina, obtendremos una reducción drástica de los niveles de ansiedad o estrés. Digamos que vivir en la playa es mejor para nuestra felicidad.

3. Recibimos mayor vitamina D

Este tipo de vitamina se produce por el impacto de los rayos del sol y su luz. Vivir junto a la playa es sinónimo de mayor exposición a este elemento y, por tanto, la mayor presencia de vitamina D nos ayudará a nuestro organismo con mayor fortalecimiento de los huesos, el sistema digestivo, el inmunológico, más fuerza a uñas, piel o cabello e incluso a combatir enfermedades mentales como la depresión.

 4. Mejora la capacidad pulmonar

Siguiendo con los beneficios físicos, encontramos que la misma brisa marina que mejora nuestro estado de ánimo también lo hace con los pulmones. ¿Cómo? Gracias a lo rica en yodo que son, una sustancia que es rica en sales minerales. Todo esto se traduce en una limpieza más óptima de los pulmones y las fosas nasales.

5. Mejora las articulaciones

Aquellos que padecen de problemas de índole reumático, nada mejor que realizar ejercicios suaves en la playa como andar o nadar. Este tipo de actividad física, además de mejorar el bienestar de los enfermos reumáticos, ayuda a que las articulaciones del pie, rodilla o cadera se regeneren.

6. Sana tanto nuestro cuerpo como fortalece el sistema inmunológico

El yodo que reside en el agua del mar funciona como una suerte de bactericida. Es decir, cura las heridas (cortes o inflamaciones internas) e incluso seca los granos provocados por el acné. Además, este mismo yodo ayuda a nuestro sistema inmunológico, lo cual ayuda a que padezcamos menor nivel de enfermedades e infecciones. En definitiva, el agua de la playa regula la función muscular, la coagulación de la sangre y el metabolismo de los nutrientes.

7. Provoca más ganas de realizar actividades físicas

Al final, una playa es como un gran recinto deportivo. Tiene gimnasio, campos de fútbol, voleibol, tenis (las famosas palas de la playa) e incluso incentiva a los más pequeños a correr, jugar y hacer castillos de arena. Desarrollando todo con mayor profundidad, encontramos los siguientes beneficios: “La natación o el buceo son buenos para las personas que tienen problemas de retención de líquidos y pesadez en las piernas; los deportes subacuáticos son buenos para reducir y eliminar las varices; y flotar en el mar redirige la sangre de las extremidades al área abdominal y al cerebro, mejorando la circulación y haciendo que las personas estén más alerta y activas”.

8. Y, por último, los beneficios para nuestro sueño

El sonido de la brisa del mar es algo que ayuda a acelerar la absorción de oxígeno en nuestro cuerpo, lo cual ayuda a descansar. Esto, combinado con todo lo comentado con el agua, la exposición a la luz solar y el aire fresco, nos ayuda a conciliar un sueño más reparador.