Almohadas- Lo que debes saber para elegir la tuya

Abr 9, 2021 | TE INFORMAMOS

Algo tan sencillo como elegir bien una almohada puede determinar, en gran medida, nuestra calidad de sueño y cómo nos sentimos cada mañana al despertar. Sin embargo, muchas veces elegirla puede complicarse debido a la gran variedad de modelos existentes en el mercado.

El cuello es una de las zonas más sensibles del cuerpo y acumula una gran tensión durante el día, ya que la cabeza es la parte del cuerpo que más pesa. Una buena almohada debe adaptarse a la postura empleada al dormir y a los hábitos de sueño de cada durmiente. De esta forma, evitaremos dolores cervicales y problemas musculares. ¿Quieres saber cómo elegir la tuya?

¿Qué debes saber antes de comprar tu almohada?

El objetivo de usar una almohada es mantener la cabeza en una posición de alineación neutral (sin estar doblada hacia delante o hacia atrás). Para ello, el grosor de la almohada resulta importante. Y es que si tu almohada es demasiado alta, puede provocar que los músculos del cuello se estiren y la columna se curve en la parte superior. Al dormir con el cuello demasiado alto, este quedará rígido y es posible que al despertar puedas presentar dolores cervicales.

¿Sabías que una almohada mal indicada puede intervenir en la aparición de ronquidos? Estos molestos ruidos no solo pueden interrumpir tu sueño, sino también el de las personas de tu alrededor. Y es que una almohada demasiado baja puede provocar que los músculos del cuello se hundan, obstruyendo las vías respiratorias.

Por otro lado, hay quien puede creer que una buena opción de descanso puede ser dormir sin almohada, sin embargo no es lo más recomendable. Dormir sin almohada puede provocar desde torticolis hasta lesiones en discos vertebrales y en la raíces de los nervios cervicales. Esto se debe a la adopción de posiciones excesivamente bruscas para los músculos del cuello.

¿Cómo elijo mi almohada?

Una persona en buen estado de salud es recomendable que escoja una almohada de consistencia media, aunque la elección de la almohada dependerá sobre todo de la posición en la que se duerma.

Así que ya sabes: en primer lugar, identifica tu posición principal al dormir, ya que los puntos de presión variarán según las diferentes posturas. Una almohada adecuada debe acunar los puntos de presión y permitir una curvatura natural de la columna. En segundo lugar, elige el material de tu almohada según tu postura al dormir. ¡Te damos algunas pistas!

Las mejores almohadas para quienes duermen de lado

Para los que duermen de lado, es mejor elegir una almohada de apoyo firme o medianamente firme. Estas almohadas proporcionan altura, mientras sostienen nuestra cabeza y el cuello, garantizando una alineación óptima de la columna.

También vale la pena considerar almohadas con soporte adicional para el cuello, por lo que la espuma viscoelástica podría ser una buena opción. La propiedad más característica que ofrece la viscoelástica es que el material recupera su forma original lentamente, por efecto de memoria.

Las mejores almohadas para quienes duermen boca abajo

En este caso lo ideal es usar una almohada delgada, ya que cuanto más plana sea, menos inclinados quedaran la cabeza y el cuello. Los rellenos naturales como plumas y plumón o los rellenos de fibra hueca cardada son la mejor opción en este sentido.

Por último, la transpirabilidad de la almohada es algo que también debemos tener presente. Al dormir boca abajo, es más probable generar y retener más calor en la almohada y la cama debido a la respiración. Por ello, es conveniente decantarse por almohadas de alta transpirabilidad y que sean hipoalergénicas.

Las mejores almohadas para quienes duermen boca arriba

Se recomienda una almohada de soporte medio para aquellos que duermen boca arriba, así que si este es tu caso puedes considerar los rellenos de microfibra y fibra hueca. Estas almohadas destacan por su suavidad y su flexibilidad, además tienen lados más profundos que brindan plenitud hasta el borde. Además, al estar fabricadas con un relleno suave de microfibras de poliéster, se asemejan al tacto del plumón. Con su uso también evitaremos cualquier posibilidad de reacción alérgica.

Almohadas cervicales

Estas almohadas, con formas y diseños ergonómicos, tienen la finalidad de mejorar la calidad del sueño y disminuir la rigidez entre el cuello y los hombros. La zona cervical a menudo puede cargarse, ya sea porque pasemos muchas horas en el ordenador, conduciendo o trabajando de pie. Estas almohadas tratan de aliviar esa tensión muscular y corregir la postura al dormir.

Por último, es importante no alargar la vida útil de una almohada, ya que al igual que los colchones, con el uso continuado de esta se van perdiendo las prestaciones con las que fue diseñada. Esperamos que te hayan resultado útiles estas recomendaciones y descanses como te mereces.