Adiós al sudor nocturno: Tips para combatirlo

Jun 5, 2020 | TE INFORMAMOS

La llegada del buen tiempo, del verano y del calor suele ser sinónimo de felicidad para la mayoría de la población. Sin embargo, hay una serie de personas que pueden temer este momento. Hablamos de aquellos cuya temperatura corporal y condición física les hace transpirar más de lo habitual. Algo que, si ya resulta complicado durante el día, a la hora de combatir el sudor nocturno aún puede ser más complicado.  Conciliar el sueño en estas condiciones de exceso de calor es posible y tiene solución. Solo hay que mejorar los hábitos del sueño y adecuar nuestro equipo de descanso a nuestras características.

Así se puede combatir el temible sudor nocturno

Llamamos sudor nocturno a la sudoración intensa durante el sueño. Este problema puede estar causado por diferentes factores, entre los cuales se encuentran los siguientes:

– La ansiedad

– El consumo de alcohol

– Apnea del sueño

– Excesiva producción de la hormona tiroidea

– Cambios hormonales producidos por la menopausia, el embarazo o el síndrome premenstrual.

– Enfermedades o infecciones: cáncer, leucemia, linfoma de Hodgkin, infección de las válvulas cardiacas, tuberculosis…

En la mayoría de los casos, la sudoración nocturna está causada por uno de los tres primeros puntos (ansiedad, apnea del sueño, tiroides), a los que habría que añadir las condiciones ambientales de la habitación donde se descansa. Para evitar la excesiva producción de sudor durante la noche, existen una serie de consejos que van a beneficiar tu confort.

CONSEJOS PARA COMBATIR EL SUDOR NOCTURNO

  1. Hazte con un equipo de descanso lo más transpirable posible. Es decir, adquiere un colchón cuya transpiración sea adecuada, una almohada acorde a tus características físicas y unas sábanas de algodón. En el caso de Maxcolchon, tenemos a tu disposición toda una gama de colchones transpirables fabricados con viscoelástica con gel y perforaciones y que están liderados por los modelos Luxe Graphane, Sport Fresh-Gel, JustSleep One o Mlily EGO.
  1. Como ya hemos comentado, la ropa de la cama es un elemento diferencial que va a ayudarte a conciliar el sueño y evitar la excesiva sudoración. Las sábanas de algodón o lino, más frescas al tacto, deberían convertirse en tu elección a la hora de dormir. Por el contrario, huye de tejidos como el terciopelo.
  1. Otro factor que marcará diferencias radica en el control total de la temperatura de la habitación donde pernoctes. Según dicen los expertos, lo ideal es descansar entre 18º y 21º. Además de este número de grados, evitar la oscilación térmica (cambios de temperatura bruscos) ayudará a combatir contra los microdespertares nocturnos, facilitando así tu calidad del sueño.
  2. Derivado del control de la temperatura ambiental de la habitación, la ventilación del cuarto va a resultar fundamental. No dejes la ventana abierta durante todo el día salvo en casos muy específicos como cuando hay una ola de calor. Respecto al uso del aire acondicionado o ventiladores, no es aconsejable el impacto directo en nuestro cuerpo (ya que esto puede provocar resfriados).
  3. Controla la dieta: no realices cenas copiosas (toma muchas frutas, verduras, y pescados que eviten las digestiones pesadas) y, sobre todo, no lo hagas si te vas a dormir en un par de horas.
  4. No consumas alcohol, sobre todo por la noche. Cuando estamos durmiendo es el momento en el que nuestro cuerpo se dedica a depurar esa ingesta de alcohol, produciendo así un mayor nivel de sudoración.
  5. Practicar deporte durante el día y no en las últimas horas de la jornada. De lo contrario, se producirá un aumento de la temperatura corporal.

Hemos nombrado con anterioridad que una de las causas más habituales está relacionada con la aparición de la ansiedad. Cuando se padece este problema de índole psicológico, aumenta el sudor nocturno. Para combatirlo, es recomendable ingerir alguna de las infusiones relajantes que existen: valeriana, lúpulo, melisa, kava, tila, hierba luisa, pasionaria, manzanilla, té de orégano, té de salvia… Cualquiera de estos productos, ya sea tomado en frío o caliente, ayudará reducir ese nivel de estrés tan molesto e inoportuno.

Por último, un pequeño truco derivado de la sabiduría popular: sacar un pie fuera de la sábana ayudará a expulsar el exceso de calor. El motivo de esto es que tanto los pies como las manos poseen unas estructuras vasculares distintas al resto del cuerpo.