7 Trucos para dormir nada más tocar la cama

Mar 11, 2020 | MEJORA TU DESCANSO, TE ACONSEJAMOS

El estrés, los problemas familiares o laborales y la sobreexposición a las pantallas (teléfonos, televisión, ordenadores…) son factores que pueden impedirnos conciliar el sueño. Cuando esto ocurre, lo mejor puede ser consultar con nuestro médico. Sin embargo, a veces la solución puede consistir en tratar de solucionar algunos problemas personales que nos impiden descansar bien y tener unos buenos hábitos de sueño.

Pon en práctica estos trucos para dormir

1. La rutina horaria

Es importante mantener un horario relativamente estable a la hora de acostarse. Irse a dormir a horas muy variadas durante la semana puede provocar un desajuste de nuestro reloj interno. Al normalizar una rutina y crear un hábito, nuestro organismo reconocerá más facilmente a qué hora debe dormirse, por lo que no se pasará tanto tiempo en la cama intentando conciliar el sueño sin éxito.

2. Controla lo que comes y lo que bebes

No es recomendable acostarse sintiendo hambre ni con la tripa muy llena. En especial, es importante evitar las comidas pesadas y abundantes un par de horas antes de acostarte. Además, la nicotina y la cafeína generan efectos estimulantes que tardan varias horas en desaparecer por lo que pueden disminuir la calidad del sueño. El consumo de alcohol también reduce la calidad de nuestro descanso. Al ingerirlo, podemos sentirnos más cansados al despertar y podremos sufrir despertares nocturnos.

3. Crea un ambiente relajado para dormir

Crear un clima acogedor, íntimo y tranquilo en la habitación es esencial para conciliar mejor el sueño. A menudo, esto significa una habitación bien climatizada, con un ambiente adecuado para dormir, limpia y ordenada. Considerar el uso de cortinas para oscurecer la habitación o una iluminación suave y cálida para crear un ambiente relajado pueden ser buenas ideas para crear un ambiente relajado. Un factor que puede perjudicar a nuestro ambiente de descanso es el ruido del exterior. En este caso utilizar tapones puede sernos muy útil.

4. Toma una bebida caliente antes de acostarte

Tomar una bebida caliente o relajante antes de dormir puede ayudarnos a conciliar el sueño más rápidamente. Desde el típico vaso de leche caliente con miel hasta infusiones de manzanilla o toronjil que aumentan los niveles de triptófano y melatonina, hormonas que tienen un papel en la regulación del sueño.

Algunos suplementos naturales como la melatonina o la valeriana también pueden resultar útiles para mejorar y regular nuestro descanso.

5. Relaja los músculos y controla la respiración

El estrés y la ansiedad pueden hacer que los músculos se mantengan contraídos, incluso sin que nos demos cuenta de ello. Por ello, una buena forma de relajarse para dormirnos más rápido puede ser practicar técnicas de relajación muscular. Además, una respiración lenta y profunda facilita que el cuerpo se relaje. De esta manera, el cerebro también puede interpretar que es el momento de disminuir su ritmo diario.

6. Escucha música relajante

Una causa importante del insomnio se debe al exceso de preocupaciones y pensamientos, que puede provocar que nuestro cerebro se mantenga sobreestimulado. Reproducir música relajante a un volumen suave o incluso sonidos de la naturaleza, como la lluvia o el mar, pueden ayudar a relajarnos rápidamente. Es una buena estrategia para que nuestra cabeza desconecte del trabajo mental de la jornada y los planes del día siguiente. Es recomendable no usar cascos ni auriculares, ya que pueden incomodar o inflamar los oídos durante el sueño.

7. Un colchón en mal estado puede ser el responsable

Dormir sobre un colchón viejo, desgastado o deformado puede provocar que demos muchas vueltas en la cama. Aunque no nos demos cuenta, una mala superficie al dormir puede provocar que nuestro cuerpo sufra presiones y dolores, por lo que tratamos inconscientemente de buscar solución a esto adoptando distintas posturas sin éxito por paliar las molestias. En consecuencia, al levantarnos de la cama es muy probable que podamos sentir fatiga y dolores de la espalda.

Para finalizar, aunque todos podamos tener alguna noche de insomnio de vez en cuando, si esto suele suceder asiduamente  y no consigues dormir bien a diario, puede ser clave tratar este problema con un médico. Identificar y actuar sobre las causas de fondo al igual que interiorizar hábitos saludables de sueño será útil para lograr el descanso que mereces.