7 trucos para dormir mejor

Jul 17, 2021 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

Dormir mejor podría considerarse uno de los propósitos que se repiten año tras año. Por normal general, nos pasamos la infancia y la adolescencia con la capacidad de acostarnos a cualquier hora y despertándonos sin ningún tipo de dificultad a las 12 del mediodía. Una época de más de 20 años en la que somos la envidia de nuestros mayores. Sin embargo, el inevitable paso a la adultez, el lento envejecimiento y los cambios en nuestro metabolismo nos empujan al insomnio, los problemas para conciliar el sueño y los microdespertares.

Ante esa situación de la que parece no podemos escapar, podemos encararla de dos maneras diferentes. La primera vía es la resignación o la dejadez. Podemos pensar que es ley de vida y que ya nos acostumbraremos ante las 5 ó 6 horas de mala calidad que nos espera cada noche. En el otro extremo, la lucha caracterizada por una correcta higiene del sueño. ¿Cómo conseguirlo? Solo tienes que leer muy atentamente los siguientes consejos que te ayudarán a dormir mejor.

Estos son los hábitos del sueño que te ayudarán a dormir mejor

1- No escatimes en tu equipo de descanso

Normalmente, invertimos en la casa de nuestros sueños, el mejor de los automóviles e intentamos comer en los mejores restaurantes. Entonces, ¿por qué no disfrutar del colchón de más calidad del mercado? Existen miles de razones por las que invertir en nuestro equipo de descanso. Busca el modelo que mejor se adapte a tus necesidades, controla los niveles de transpirabilidad, firmeza o adaptabilidad. Elige el material que más te guste (viscoelástica, látex, muelles…) y no te olvides de la importancia de sus prestaciones hipoalergénicas: los ácaros, el moho y otras sustancias no ayudan a conciliar el sueño. ¡Ah! Y compleméntalo con una almohada de calidad y una base que soporte a la perfección el colchón. ¿Qué tal una base tapizada o un canapé abatible?

2 – Crea el mejor ambiente en tu dormitorio

Tras instaurar los cimientos más fuertes del descanso (disponer de la mejor cama posible), podemos seguir mejorando en nuestra rutina del sueño. Por ejemplo, continuando con aclimatar a la perfección nuestra habitación. Haz de tu dormitorio un hábitat idóneo para el sueño fijando la temperatura en los 22º recomendados, aislándola de cualquier tipo de ruidos y controlando la iluminación artificial. Además, puedes ayudar al entorno pintando las paredes con tonos suaves.

3 – Huye de los dispositivos electrónicos

De poco servirá contar con el mejor colchón y la temperatura más acorde para el descanso si nos acostamos con el móvil en la mano. Está científicamente demostrada la mala influencia de la luz de las pantallas en nuestra higiene del sueño. Por ello, no solo deberías evitar la disposición de aparatos electrónicos en la habitación, sino que también deberíamos reducir su consumo durante las últimas horas del día.

4 – Mantén una dieta sana y equilibrada

Siguiendo con cierto orden piramidal y habiendo establecido ya el clima y el entorno, tenemos que poner el foco en nuestra salud. Mantener una dieta rica, sana y equilibrada con mucha presencia de verduras o fruta nos ayudará a la conciliación y la higiene del sueño. Pero, además, debemos evitar las cenas copiosas que provoquen pesadez y/o acidez estomacal que nos llevará a dar vueltas y vueltas en la cama.

5 – Evita el consumo de tabaco y alcohol (y reduce la cafeína)

Hablando de dietas y qué comer o no, es obvio pensar que el consumo de tabaco y alcohol no nos va a ayudar a dormir como debemos. Aunque establezcamos una conexión entre el consumo de alcohol y el hecho de tener sueño, la realidad es que, tras ese primer impacto más somnoliento, el alcohol empeora la calidad del sueño. Algo que también sucede con el tabaco. Por otra parte, lo ideal es limitar el café a la primera hora de la mañana y el típico de después de comer. Intenta no beber ninguno más pasadas las 4 de la tarde.

6 – Sé regular con los horarios y establece una serie de rutinas

Aunque es recomendable no permanecer en la cama si no consigues dormirte, por otra parte, también es importante ser regular en los horarios. Es decir, acuéstate y levántate todos los días a las mismas horas.  Incluso los fines de semana lo ideal es no alterar demasiado estos horarios y no dejarse llevar por la ausencia del despertador. E igual que sucede con los horarios, mantener una rutina antes de ir a dormir nos ayudará a conciliar el sueño: leer un rato, cepillarnos los dientes, darnos una ducha de agua tibia, beber un vaso de leche o una infusión…

7 – Controla y limita las siestas

Es posible que dispongas de un tipo de trabajo con horario partido o que te permita estar en casa a la hora de comer. En cualquiera de los dos casos, posiblemente caigas en la tentación de echar una siesta. Está bien. Es sana y placentera, siempre y cuando no nos volvamos locos. Cualquier siesta que implique dormir horas y ponernos el pijama nos llevará al insomnio nocturno. ¿La siesta perfecta? Aquella que no exceda los 30 minutos recomendados.