5 consejos para empezar el año con energía

Ene 1, 2021 | MEJORA TU DESCANSO, TE ACONSEJAMOS

Con más deseos que en cualquier otro año vivido, la humanidad entera luchará por dejar atrás el 2020 y arrancar un 2021 infinitamente mejor. Con la ayuda de esperanza y fuerza, empezar el año con energía se convertirá en el primero de nuestros propósitos.

 1. Moderar el estrés, reducir la ansiedad y acabar con cualquier atisbo de depresión

Reuniones, conciliación familiar, ascensos, despidos, precariedad, riquezas, redes sociales, maternidad, paternidad, enfermedades, afán por competir. Todo lo contrario a la quietud y lo pausado de nuestros antecesores, los cuales solo aspiraban a alimentarse y crecer con salud.

Pero como no es posible darle al botón de pausar y seguiremos con las mismas actividades impuestas por este ritmo de vida, siempre nos queda reducir el estrés con una serie de atajos. ¿Cómo? Organizándonos de manera más efectiva y no dejar pasar ciertas rutinas como descansar mejor.

Como hemos dicho muchas veces, dormir mejor es fortalecer nuestro sistema inmunitario y, por tanto, evitar gripes, enfermedades y resfriados. Y, por supuesto, mejorar el estado anímico.

 2. Mantener una dieta sana, equilibrada y, por qué no, sostenible con el medio ambiente

Más allá de la importancia que le damos a la silueta en el sentido más superficial de la palabra, debemos dar prioridad a alimentarnos mejor y más sanos. Para ello, nada mejor que comenzar por dar más cabida a ciertos hidratos de carbono de absorción lenta. Es decir, cereales integrales (avena o trigo), legumbres, hortalizas y frutos secos. Puedes combinarlo con guisos y sopas, por ejemplo.

El siguiente paso guarda relación con los alimentos ricos en ácidos grasos omega-3. Aquí encontramos el pescado azul, ciertas microalgas, las nueces y las semillas de chía. Obviamente, todas las vitaminas del grupo B y el magnesio serán importantes para equilibrar nuestro sistema nervioso.

Por último, como ya debes saber, reducir el consumo de azúcares y grasas. No solo son perjudiciales para nuestra dieta y nuestro físico, también puede conducirnos a ciertos estados de ánimo más negativos, irritabilidad y falta de concentración en el trabajo.

3. Tomar el sol y aprovechar las horas del día

A estas alturas te habrás dado cuenta de que mucho de lo bueno que te puede aportar el nuevo año gira en torno a tu estado de ánimo. Buscar la positividad y la energía es algo que no podremos lograr sin un elemento importante: la luz del sol.

Como te hemos comentado muchas veces, la importancia de la luz diurna radica en la producción de serotonina y dopamina. O lo que es lo mismo, dos hormonas que regularán tu estado de ánimo y las emociones.

Exponernos a la luz del sol en lugar de resguardarnos en oficinas, viviendas y pequeñas habitaciones nos aumentará la presencia de melatonina, la hormona del sueño. Es decir, de nuevo volvemos a un punto vital para nuestra felicidad: el buen descanso. La correcta higiene del sueño.

Con un esquema tan simple como salir a pasear durante el día, tomar el sol, dormir bien, la felicidad estará más cerca.

 4. Practicar deporte y hacer ejercicio físico

Correr, caminar, ir en bicicleta, nadar, ir al gimnasio, jugar al fútbol o al básquet, patinar… Cualquier actividad que implique ejercicio físico es sinónimo de beneficios para nuestro organismo.

Desde la regulación de los niveles de azúcar y colesterol hasta la mejora de nuestro estado físico (más flexibilidad, fuerza física), la práctica deportiva nos ejercitará no solo el cuerpo, sino también la mente.

A mayor liberación de hormonas por parte de nuestro cuerpo gracias al deporte, nuestro estado de ánimo mejorará, se reducirán los niveles de ansiedad, alejaremos problemas como la depresión y, una vez más, dormiremos plácidamente por las noches.

5. Fijarse objetivos, tener propósitos, planificar proyectos

Si bien hemos dicho que parte de los problemas actuales vienen del ritmo de vida y la autoexigencia a la que nos sometemos, es importante mantener cierta ambición.

Aprovechar el nuevo año para hacer balance de lo bueno y malo nos puede llevar a reflexionar sobre nuestra familia, nuestra pareja, nuestro trabajo y nuestros proyectos. ¿Qué queremos cambiar? ¿Qué podemos mejorar? En definitiva, ¿qué cosas nos pueden hacer más felices?

A base de propuestas en forma de listados, dar rienda suelta a nuestra imaginación y atrevernos con esos proyectos a los que nunca les pusimos valentía, podemos mejorar nuestra mente y, por tanto, nuestra salud.